viernes, 6 de julio de 2018

ESTRABÓN Y LA LEGITIMIDAD DEL DOMINIO ROMANO. CIVILIZACIÓN Y BARBARIE


Con Estrabón la geografía entra en una nueva dimensión. Ahora la geografí
a gira en torno a un nuevo concepto, a nuevos ideales, que siguen las directrices de una potencia consolidada, Roma. 

La Geografía de Estrabón acumula toda clase de informaciones: míticas, históricas, bélicas o sociales, que pueden ser interpretadas como recuerdos de sus criterios de civilización y progreso, siempre teniendo en cuenta que el poder romano constituye el paradigma sobre el que se levantan los cimientos de su Geografía. 

Su intención es plantear claramente un hilo de continuidad entre el pasado heroico, la realidad geográfica benevolente, y el presente. En un territorio como la península ibérica, cuyos últimos reductos acaban de ser incorporados bajo la política dominadora de Roma, esta intención es claramente notoria.  

Resultado de imagen de estrabonEl pasado heroico constituye una fuente de vital importancia en la narración de Estrabón. Alimentándose de la épica homérica, más de mil años más antigua, Estrabón llega a sostener el fundamento histórico de estos relatos homéricos, de los que opina que el poeta pudo fantasear en mayor o menor medida, pero la auténtica realidad es que cuando surge la figura de un héroe, se está poniendo el énfasis en que ese ámbito hasta ese momento desconocido o desordenado logra categoría de espacio en tanto que dichos héroes lo integran dándole un orden físico y humano concreto: crean ciudades; nombran pueblos y establecen ritos. 

Esto lo supo plasmar perfectamente Estrabón, sobre todo en el noroeste peninsular, que en el tiempo en que escribe está todavía en proceso de incorporación al Imperio; y donde los pueblos bárbaros que lo habitaban, debían y tenían la obligación de seguir la estela civilizadora de Roma.  Un buen comienzo para ello era entroncarse con los personajes legendarios que proporcionaban el auténtico ennoblecimiento de los pueblos, los héroes.

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LA PENÍNSULA IBÉRICA Y LOS HÉROES GRIEGOS EN LA OBRA ESTRABONIANA 
Iberia and greek heroes in strabo’s geographica
José Javier VILARIÑO RODRÍGUEZ

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 El mundo de Estrabón. Civilización y barbarie. 


Tras haber examinado detenidamente las ideas y orientaciones de los geógrafos que le precedieron  establece la línea que va a seguir en su exposición. Admite que el universo tiene forma esférica; resalta las dificultades que implica la representación gráfica de una superficie esférica y opta por la representación plana  Acepta la posibilidad de que existan en la esfera terrestre otras tierras habitadas pero considera que el estudio de esas otras zonas es propio de ciencias distintas de la geografía, porque se trataría de tierras habitadas por quienes no tienen que ver con nosotros. La única tierra habitada de la que va tratar se encuentra en uno de los dos cuadrantes del hemisferio norte. 

Estrabón se acoge a la concepción de la insularidad de la tierra rodeada por el océano y afirma que la representación plana del conjunto de la tierra tiene aproximadamente la forma de una clámide, por tanto la de un paralelogramo de aproximadamente doble anchura que altura, con unas dimensiones máximas aproximadas de 30.000 estadios (c. 5.500 km) norte-sur y 70.000 estadios (c. 13.000 km) este-oeste. Los límites norte y sur de la tierra habitada quedan determinados por factores climáticos ya que, según Estrabón, ni el excesivo frío de las zonas nórdicas ni el calor de las tórridas permiten la existencia de una vida humana digna de ser tenida en cuenta. 

Los límites concretos son los siguientes: por el norte el paralelo de Ierne (Irlanda) y por el sur el del llamado País de la Canela, nombre con el que designaba a la costa de Somalia y la isla de Taprobane (Ceilán). Desconoce la existencia de la parte meridional de África y afirma que Libia está muy poco poblada y que las noticias que sobre ella existen son escasas y poco fidedignas. Por el oeste la tierra queda claramente limitada por el mar. El límite oriental es en cambio más impreciso: Estrabón incluye en su descripción de la tierra la costa occidental de la India y la isla de Taprobane, pero da a entender que en la costa oriental de la India termina la tierra en el océano  sin noticia del Extremo Oriente. 

Compara los países ribereños del Mediterráneo con los periféricos, afirma que los primeros son más conocidos, que en ellos abundan las ciudades y los pueblos bien gobernados, se dan los avances técnicos y está desarrollado el buen sentido de la convivencia y de las fecundas relaciones mutuas. El autor concluye que esos son los países en los que ha de centrarse el interés del geógrafo.

Estrabón comparte la curiosidad típicamente griega por todo fenómeno importante, nuevo y extraño,  la diversidad de los pueblos, su vida y costumbres; presente ya en los poemas homéricos (c. VIII a. C.), y que comenzó a consolidarse como reflexión científica en los escritos de los jonios de Asia Menor desde el siglo VII a. C.; de Hecateo de Mileto, que escribió a finales del VI a. C., y en las de numerosos autores posteriores cuyas obras se conservan sólo fragmentariamente. 

En toda esa literatura aparece el interés por la forma corporal (estatura, fortaleza, color de la piel, etc.), el género de vida (peinado, vestido, adornos, alimentación, habitación, etc.), las costumbres (actividad económica, armamento, utillaje, usos sociales, matrimonio, prácticas religiosas, ritos funerarios, etc.) y normas básicas (organización política, disposiciones legales, etc.). La atención se fijaba particularmente en lo que todo ello tenía de extraño y llamativo para los griegos. Variaba de unos a otros autores la mayor o menor atención prestada a cada uno de los aspectos mencionados, y con frecuencia apuntaba la tendencia a explicar racionalmente esas particularidades por el influjo de las condiciones geográficas y climáticas, por razones históricas o por la idiosincrasia de cada uno de los pueblos. Todos estos temas encontraron ocasionalmente acogida en el pensamiento de los grandes filósofos griegos del siglo IV a. C., y fueron objeto de profunda y amplia reflexión en la obra de Posidonio en el siglo I a. C.

En Estrabón toda esas diferencias se enmarcan en la distinción fundamental entre civilización barbarie. 

Resultado de imagen de incivilizadosAl hablar de los diversos pueblos hace notar continuamente si su género de vida es bueno o es malo. Si es bueno, habla  de ‘habitar bien’; si es malo, habla de (‘llevar un mal género de vida’), lo que para él es característico de los bárbaros. Presenta a éstos como salvajes e inhumanos, carentes de sentido comunitario, inclinados al aislacionismo, a la dispersión y al bandidaje, al que considera la forma de vida social más degradada. Afirma que las costumbres de los bárbaros tienen en todas partes rasgos parecidos  y proceden en gran parte del medio natural en que viven. 

Hay pasajes en los que parece que considera la barbarie como una cualidad innata e insuperable, mientras que en otros la presenta como algo corregible por la acción de un factor humano externo, generalmente la sumisión a un pueblo civilizado. Considera que el comercio al fomentar el contacto de unos pueblos con otros y al exigir progresos técnicos para su realización, contribuyó poderosamente al desarrollo y expansión de la civilización. En este punto Estrabón no participó de la idea de algunos pensadores griegos que vieron en la expansión de las prácticas comerciales la causa de la perversión de la conducta ética ejemplar de algunos pueblos.

Ocasionalmente presenta la alternativa pacífica de pueblos bárbaros vecinos pero de distinto género de vida (agricultores sedentarios por un lado y montañeses recolectores-ganaderos por otro) que complementan sus economías y conviven pacíficamente, pero no considera esta alternativa como modelo. Lo mismo ocurre con otra alternativa de convivencia que presenta también ocasionalmente y consiste en la convivencia dentro del marco urbano de dos pueblos que se complementan sin sumisión de uno a otro y llegan a crear un régimen jurídico mixto. 

Resultado de imagen de roma civilizacionEn el extremo opuesto a la barbarie presenta el modelo de la polis griega en la que se desarrolla plenamente la convivencia y la vida política, social, cultural y económica. En ese sentido estima plenamente positiva la política romana de someter a la población bárbara y crear colonias que extiendan la vida urbana por el mundo sometido; juzga que el bajo nivel de civilización de muchos de los pueblos periféricos los avoca a ser dominados o controlados por Roma. 

Los pueblos bárbaros están avocados a ser dominados por Roma que está legitimada para sacarlos de la barbarie y traerlos a la civilización. 

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FUENTES DE LA GEOGRAFÍA DE ESTRABÓN 

Juan DE CHURRUCA ARELLANO Universidad de Deusto/Deustoko Unibertsitatea

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Son fuentes que utiliza Estrabón: Eratóstenes, Artemidoro, Polibio, Asclepiades, Posidonio, César, Timágenes y Polión.

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jueves, 5 de julio de 2018

EL RÍO MIJARES, EJE Y ENLACE DE LA PLANA.


Se da por razonablemente  probable  la noticia de Plinio que se refiere a que el río Mijares dividió los territorios de los ilercavones y  edetanos en la época prerromana.

Por otro lado, en un territorio en el que la precipitación media anual es de 400 litros por metro cuadrado, son escasas las corrientes fluviales continuas, muy posiblemente el río Mijares es el único que tenía una corriente continua entre el Ebro y el Turia, ahora  interrumpida por los embalses.  Por esta razón, ha sido siempre necesario idear un modo de cruzar el cauce para darle continuidad a  la ruta paralela a la costa que discurría por los territorios ibéricos. 

El cauce es a la vez  eje y enlace de la Plana. Que sea más una cosa o la otra tiene que ver con el tipo de control territorial que se quería tener, o que era posible mantener en cada circunstancia.

La via prerromana, litoral, ibérica o Heráklea, eligió como punto de cruce un punto cercano  a la desembocadura, entones más cercano que ahora en tanto que el delta ha ido creciendo con los aportes sedimentarios. El cruce tenía que resolverse con alguna forma de vadeo o con embarcaciones. Salvo en las semanas siguientes a lluvias torrenciales en la cuenca, el primer sistema pudo ser  efectivo.

Controlar el punto de paso fue desde le primer momento una cuestión importante. Así, el asentamiento de Vinarragell (en el margen derecho del cauce), pudo hacer a la vez la función de punto de llegada desde el mar, punto de paso y punto de distribución hacia el interior. Este fue especialmente estratégico alrededor del año 600 a. de C., tiempo en el cual se están produciendo contactos con los fenicios, y en el que la metalurgia del hierro es innovación tecnológica culturalmente diferenciadora. 


Esta vía prerromana sirvió bien a las necesidades de comunicación hasta el tiempo de Augusto, en el que con la  nueva administración imperial se acomete un inmenso plan de infraestructuras que responde a una planificación centralizada. El trazado se corresponde con las necesidades del transporte en carreta a largas distancias. Esto implica trazados elegidos cuidadosamente para minimizar la distancias a la vez que se imponen unas pendientes máximas que no pueden verse superadas.


De los condicionantes de trazado surge entonces la nueva vía imperial, la vía Augusta, que elige un corredor paralelo a la costa pero más al interior, que evita ciertos desniveles que la vía ibérica atravesaba, por ejemplo en el cabo de Oropesa. Por otro lado, se elige el punto en el que ya se han unido el río y el afluente de la rambla, para construir un sólo puente. 


Cuanto tiempo permaneció este puente en pie es algo de lo que no se tienen datos. Sí se va conociendo, sin embargo,  en la literatura técnica especializada en ingeniería romana que la capacidad de desagüe de los puentes suele corresponderse con la avenida de los 500 años. Esto quiere decir que la probabilidad de que el puente estuviera ya averiado durante la dominación árabe es muy alta. Es más, la organización local de la taifa centrada en Valencia no parece que exigiera una conexión al norte del Mijares, existiendo rutas alternativas, más al interior (Onda), que llegaban hasta Tortosa, por lo que es probable que no se acometiera una reparación de esa magnitud. 


Resultado de imagen de puente santa quiteriaEn todo caso, el puente ya no estaba operativo a la llegada del rey don Jaime. Con la conquista de Valencia, lo que resulta esencial es mantener una conexión segura entre las tierras catalanas y las tierras valencianas. Eso significa disponer de un corredor que pueda ser sostenido incluso si se producen levantamientos en la sierra de Espadán. Para ello se hace un gran esfuerzo de ordenación del territorio con cuatro fundaciones que protegen la ruta: Castelló, Vila-real, Nules y Moncofa.

A los efectos del cruce del Mijares, la fundación más relevante es la de Vila-real. Dada su ubicación es posible atajar en la ruta hacia el norte construyendo un puente sobre el Mijares, aguas arriba de la confluencia con la rambla, y vadear después la rambla. Este puente se construye alrededor de 1290, lo cual no es del gusto de los de Castellón, que ven alejado de su término la ruta hacia el norte.

El procedimiento constructivo de este puente es representativo del momento de su construcción. Se trata de una obra arquitectónica que utiliza las técnicas propias de los arcos usados en la construcción. Así, no está construido con bóvedas sino con arcos unidos por losas. Pero utiliza la ventaja de un arco rebajado, que permite mayor capacidad de desagüe, separando las pilas sin elevar demasiado el tablero. 

Un puente sobre la Rambla, para dar continuidad al camino que desde Vila-real se dirige hacia el norte, se construye posiblemente en el XVII, pero las fuertes avenidas  torrenciales de este cauce hacen que no persista durante muchos años. Esto hace que a mediados del siglo XVIII, la necesidad de un puente que resuelva la continuidad del camino real entre Valencia y Tortosa sea evidente. El cruce de la rambla, ahora ya con el puente averiados, tenia que hacerse recurriendo a cruzadores especializados con gran peligro de caballos y viajeros.

El Decreto de 1761, con Carlos III, será el  punto de arranque para la solución ilustrada del cruce del Mijares. 

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ENTRADA RELACIONADA:

LA INFRAESTRUCTURAS INTERPRETADAS DESDE LA POLÍTICA DE OBRAS PÚBLICAS. DE LAS VÍAS DEL IMPERIO A LOS CAMINOS REALES ILUSTRADOS


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martes, 3 de julio de 2018

LA EDAD DE LOS METALES EN EL MEDITERRÁNEO. EL PROBLEMA DE LA DIFUSIÓN DE LA TECNOLOGÍA.

Resultado de imagen de los millares mapa¿Dadas una condiciones similares se producen necesariamente los mismos avances tecnológicos, o  por el contrario, las innovaciones se producen en puntos concretos y se difunden a partir de ellos hacia otras zonas?

¿Cuál es el sesgo ideológico de estos diferentes puntos de vista?

El difusionismo está vinculado con especiales habilidades de ciertos individuos o grupos capaces de producir innovaciones, mientras que el origen múltiple  de las innovaciones está vinculado con un reparto homogéneo de competencias y habilidades. 

En el primer caso se da valor a las competencias de individuos o de grupos que  gracias a ellas logran una posición legítimamente privilegiada, mientras que en el segundo caso no habría legitimidad para la diferencia porque esta habría sido el simple resultado de haber tenido mejores circunstancias.

Tomada conciencia de este sesgo, es necesario acercarse a este problema sin tomar posiciones de forma precipitada. La actitud más prudente es la de poner entre paréntesis las leyes de tipo general y hacer estudios de casos.

Un caso antiguo, que por lo tanto tiene la ventaja de distanciarse de sesgos culturales cercanos, es el del origen de la metalurgia, y más en concreto en el origen de la metalurgia en la península ibérica.

La metalurgia del cobre en la península ibérica

La pregunta es si la metalurgia del cobre tuvo un origen autóctono en el sureste de la península ibérica (en el entorno de los Millares), o pudo ser por el contrario el resultado del contactos con la cultura minoica.

Para defender la primera hipótesis hay que postular que la presencia de cobre en el territorio habría desencadenado procesos similares a los que se habían producido en los Balcanes (un origen remoto de la metalurgia del cobre) llegando a similares resultados. 

La segunda hipótesis necesita mucho más desarrollo. Se requiere en primer lugar una datación bastante precisa para obtener una cronología que nos dé el antes y el después de ciertos hechos. 

Entrando en el caso concreto, los datos que proceden de la investigación arqueológica parece apuntar a que en los Millares se ha saltado un paso tecnológico: se ha pasado prácticamente de forma directa al uso de cobre con arsénico. 

Esto, que puede parecer un detalle menor, es sin embargo un indicador razonable de que la tecnología ha sido importada puesto que el desarrollo que parece lógico para esta tecnología es el de utilizar primeramente el cobre puro. 


Así las cosas, en este caso parece que la difusión gana terreno, lo cual no significa que esa sea una ley general. Hay que ir un poco más despacio.

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Para más detalles sobre la difusión de la metalurgia del cobre desde Creta hacia Iberia:

THE EARLY MINOAN COLONIZATION OF SPAIN

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Para una actualización del estado de la cuestión:


LOS INICIOS DE LA METALURGIA Y EL VALOR SOCIAL DEL METAL 

Ignacio Montero Ruiz y Mercedes Murillo-Barroso

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No se cuestiona que el primer uso de metal nativo se produce en el Próximo Oriente (Turquía, Transcaucasia e Irán), región en la que ente el IX y el  VI milenio se cuenta con numerosos hallazgos de elementos de cobre trabajados en una fase pre-metalúrgica, pero que constituye la base tecnológica para el trabajo del metal.

La reducción de compuestos minerales para obtener metal (verdadero inicio de la metalurgia como técnica especializada) no es conocida hasta la transición del VI al V milenio tanto en Próximo Oriente como en los Balcanes.

Por un lado, la metalurgia en el continente americano avala que su descubrimiento puede producirse de manera independiente, pero no existe el mismo consenso sobre la situación en Eurasia: ROBERTS, THORNTON y PIGOTT,  en “Development of Metallurgy in Eurasia" en 2009 y  PEARCE en 2015  “The Spread of Early Copper Mining and Metallurgy in Europe: an Assessment of the Diffusionist Model”  tienen posiciones diferentes.

La importancia del contexto

El estudio de la tecnología en sí (las técnicas concretas utilizadas) no es suficiente para ir resolviendo el enigma.  Sin embargo, el contexto en el que ésta se desarrolla puede ser  crucial para comprender el papel tanto social como económico de la metalurgia.


la aparición de la metalurgia tiene un carácter especialmente diferente al del resto de producciones. Es una práctica altamente ritualizada cuyo conocimiento tendría un marcado carácter secreto sólo accesible a determinados sectores de la población (Kienlin, 2014). 


Tal podría ser el caso del noreste italiano donde los asentamientos metalúrgicos se sitúan en abrigos rocosos alejados de los poblados. En ocasiones también se han documentado enterramientos en estos abrigos por lo que se ha sugerido que las prácticas funerarias y metalúrgicas podrían estar fundamentadas sobre  las bases de un conocimiento secreto y restringido que sólo se revelaría en ciertas zonas alejadas de los contextos domésticos.


Si bien, no está claro este carácter restringido, secreto, o altamente complejo de las prácticas metalúrgicas, o si por el contrario éstas se vienen desarrollando colectiva y comunalmente en el marco de las relaciones propias de sociedades de parentesco.


Invenciones e innovaciones


Quedan no obstante otras rutas explicativas que explorar. 

El fracaso de un invento que no llega a desarrollarse y convertirse en una innovación con repercusión social, es tan significativo como el éxito.

Valorar la tecnología como respuesta a las necesidades sociales permite entender la existencia de diferentes ritmos de desarrollo y soluciones innovadoras distintas y complementarias que surgen a partir de los conocimientos previos. 

La fase pre-metalúrgica en el Próximo y Medio Oriente duró entre 3.000 y 3.500 años sin que se avanzase hasta la plena metalurgia, mientras que en los Balcanes la fase pre-metalúrgica es más corta, con un aprovechamiento del metal nativo solo unos centenares de años antes de que se lograse reducir el metal. 

En ambas regiones el momento de la innovación metalúrgica se produce casi simultáneamente, cuando la economía agrícola del Neolítico ya se ha consolidado. Es decir, la invención queda latente en una de ellas hasta que se dan las condiciones para la innovación 


Las condiciones sociales para la aplicación y adopción de una nueva tecnología necesariamente tienen que preceder al desarrollo eficiente de la misma. No es suficiente con tener abundantes recursos, conocimiento acumulado y la capacidad técnica y económica para reducir metal; es necesario también un incentivo y aceptación social para que una nueva tecnología sea ampliamente adoptada y eficientemente desarrollada.


Innovaciones tecnológicas y desigualdad social


El metal es utilizado como visibilización de estatus y diferenciación social apareciendo formas sin funcionalidad instrumental que se emplean en contextos con un alto contenido simbólico (santuarios) (Klimscha, 2013: 57-58). 


No obstante, la relación causal entre metalurgia y desigualdad social no puede determinarse, ya que en ese periodo aparecen junto al metal otra serie de innovaciones sociales, y por tanto es difícil concretar la influencia específica del metal en esos cambios (Klimscha, 2013). Sin embargo, no hay duda de que la demanda de cobre y la tendencia a la centralización en la producción y distribución junto a la expansión de redes de intercambio a larga distancia ayudan a entender la existencia de determinados asentamientos como el de Hujayrat al-Guzlan en el desierto del Sinaí.



(Aquí la palabra clave es centralización. Esta implica concentración de la toma de decisiones importantes para el conjunto de la comunidad y por lo tanto poder. Desde este punto de vista hubo en la antigüedad fuerzas posiblemente más poderosas que las de la metalurgia, como es el caso de planificación y construcción de las infraestructuras hidráulicas para el regadío. Aun así, no ha podido quedar claro cual fue la relación de causa a efecto, puesto que las evidencias parecen apuntar a que la organización centralizada fue previa a las construcción de las infraestructuras. Parece suceder aquí algo similar a lo que sucede en el caso de la relación entre sedentarización y agricultura, de tal modo que algunas  evidencias arqueológicas parecen desmentir la creencia de que la sedentarización es previa a la agricultura. Así, la existencia de asentamientos estables parece una condición previa para el desarrollo de la agricultura).


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Lejos de defender un esquema evolucionista simple, lo que se destaca es que son las condiciones sociales en cada comunidad las que incitarán las innovaciones tecnológicas y las harán posibles. 

Parece evidente que los cambios sociales estimulan el desarrollo de la metalurgia; lo que parece que falta aun por determinar es hasta qué punto la metalurgia incita de forma recíproca esos cambios.

 Es en esta comparativa de situaciones entre las regiones donde se originó la 

metalurgia donde podemos encontrar una respuesta a que la invención en la Península Ibérica quedara latente, con unos rasgos tecnológicos singulares y 

arcaicos, y que no empiece realmente a desarrollarse hasta el período campaniforme, cuando comienzan a marcarse ciertos rasgos de jerarquización social.

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martes, 26 de junio de 2018

TRANSFORMACIÓN DEL LITORAL . LA COSTA ANTIGUA DE TIRO (FENICIA) INTERPRETADA

El litoral es un medio muy cambiante.  Mucho más dinámico que el interior del continente. Mientras que en el interior podemos ver paisajes que han permanecido casi inalterados durante largo tiempo, la costa puede sufrir notables transformaciones en el orden de pocos miles de años o incluso en centenares de años.

La geomorfología está utilizando nuevas técnicas , que permiten tener mucha más información sobre estos cambios.

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Nick Marriner, Christophe Morhange, Nicolas Carayon, Universite´ Aix-Marseille, Etude des civilisations de l’antiquite´, Universitede Strasbourg II.

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El caso de la costa de Tiro

Los datos geoarqueológicos indican que el antiguo puerto de mar de Tiro (Fenicia), situado al norte de la antigua isla, está ahora enterrado por una capa de sedimentos de 8 a 10 metros de espesor. Este proceso comenzó alrededor del año 5000 a. de C.

La isla de Tiro ha sufrido un cambio muy notable en los últimos 8000 años. De ser una isla exenta delante del continente, ha pasado a ser en la actualidad una península de menor tamaño unida al continente por un tómbolo urbanizado.

Este proceso es el resultado combinado del ascenso del nivel del mar, de la subsidencia del continente, de los cambios en la costa producidos por la dinámica litoral y de las acciones antrópicas.

Fue  aproximadamente en el año 4000 a. de C. Cuando el nivel medio del mar empieza a estabilizase en valor absoluto después de haber estado ascendiendo desde el final de la ultima glaciación.
























En el año 3000 a. de C., durante la Edad del Bronce, la isla es un lugar muy adecuado para ser habitado: es fácil de defender y tiene ensenadas con poco oleaje que permiten fondear y desembarcar. Es típico de esta época utilizar barcos pequeños para cargar y descargar en la playa desde barcos mayores fondeados. 

A medida que avanza la Edad del Bronce, se van estableciendo rutas marítimas que enlazan el Levante con Egipto y el Egeo. Tiro y otros asentamientos de la costa Fenicia se consolidan como puntos de intercambio (emporios) que contactan con Chipre, Creta y la Grecia micénica.

Saber qué tipo de instalaciones portuarias hubo en la Edad del Bronce es un problema difícil. En principio es un conjetura razonable que la tecnología de los embarcaderos fluviales de  Egipto y Mesopotamia pudo adaptarse a las costas de Levante, dado la poca influencia de las mareas en este mar. 

Un candidato para ser un muelle de 1300 o 1200 a. de C., son los restos encontrados en Dor, Israel. Las dimensiones de lo que se observa son de 35 metros de longitud por 11 metros de anchura.

Otros candidatos hay en Yavne Yam, Arados o Sidón.

Precisamente no es Tiro un buen lugar para hallar restos tan antiguos puesto que dragados posteriores han podido destruirlos.

En cualquier caso, Tiro consolidó su posición al final de la Edad del Bronce para emerger en la Edad del Hierro como centro comercial con hegemonía sobre su área de influencia. Se comercia aquí con metal, marfil, vidrio y madera de cedro. Hacia el año 1000 a de C., es el puerto más importante del Levante, sobrepasando a Biblos. 

La nueva tecnología del hierro permite por otra parte avances notables en la construcción naval. Es entonces cuando la navegación a distancias mucho mayores que la del Egeo se hace posible. la Biblia se refiere a las barcos de Tarsis, lo que puede interpretarse como naves que eran capaces de llegar a Tartesos en la península ibérica, al otro lado del Mediterráneo.

Tampoco en Tiro se puede hallar buena información sobre las instalaciones portuarias de este periodo, pero si en Athlit (Israel) y  Tabbat al-Hammam (Syria) que revelan la presencia de muelles artificiales o semiartificiales.

En el periodo helenístico y romano se observan avances en la ingeniería portuaria. El hormigón hidráulico capaz de fraguar bajo el agua es quizás el más destacable por su evidente repercusión en las obras portuarias. Tiro cayó bajo el dominio de Roma en el 64 a. de C. 

Durante el periodo bizantino las condiciones de uso y el conocimiento tecnológico permanecen estables.

Hacia el año 650 d. C., sin embargo, el territorio cae bajo el dominio árabe, con una cultura orientada hacia el interior del continente. Esto significa prácticamente el abandono de la actividad portuaria, que se retomará ya más tarde para entrar en la historia más reciente.


Durante todo este proceso la navegación y el comercio marítimo han ido adaptándose a un entorno físico cambiante, introduciendo también transformaciones antrópicas en la medida que la tecnología disponible lo permitió.

Mientras Tiro fue una isla, tuvo un puerto norte, otro sur y una zona abrigada entre la isla y el continente que podía funcionar como un puerto exterior. En el 600 a.C., todavía el canal entre la isla y el continente era lo suficientemente profundo como para impedir el paso del ejercito babilonio. En el 333 a. C., sin embargo, el ejército de Alejandro ya puede cruzar construyendo una especie de calzada sobre las someras aguas del naciente tómbolo. 

A partir de entonces empiezan a notarse en la superficie los procesos de dinámica litoral y empieza a emerger el tómbolo por acumulación  de sedimentos. La isla actúa como un gran dique exento que disminuye la energía del oleaje en el canal entre la isla y el continente. Con ello, se forma un puerto lagunar en el continente.
 
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Además del aumento del nivel del mar y de la dinámica litoral actúa en este área la subsidencia del terreno. 

En orden de magnitud, el ascenso del nivel del mar desde el 6000 a. de C., puede valorarse en 3 metros; asimismo,  la subsidencia puede valorase también en 3 metros.  Esta subsidencia es la que dejó bajo las aguas el puerto sur, después del periodo romano (a pesar de que el nivel del mar ya se había estabilizado). 

No obstante, son los procesos de dinámica litoral los que que quizás hayan tenido una mayor capacidad de transformación de la apariencia del entorno, en tanto que son los responsables de la formación del tómbolo y por lo tanto los que han transformado la isla en península y han unido el asentamiento de la isla con el del del continente. 

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Las referencias a Tiro en la Biblia interpretadas:


Un estudio expositivo de Isaías


Tiro se consideraba invencible, porque estaba situada en una isla y, aunque , el babilonio, pudo destruir la ciudad en la costa, no pudo llegar a la isla, aunque intentó hacerlo durante 13 años (alrededor del 600 a, de C.). Ningún otro enemigo la había podido alcanzar, pero Alejandro tuvo un mandato de parte de Dios, que es la profecía que estamos estudiando; utilizó las ruinas dejadas por Nabucodonosor para edificar una calzada en el mar hacía la isla (334-332 a.C.)



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Alejandro se encontró el tómbolo prácticamente formado, a punto de aflorar a la superficie. Lo que no fue todavía posible para Nabucodonosor, 300 años antes, fue ya realizable para Alejandro que logro construir un camino elevado sobre el nivel del mar, apoyándose en la arena del tómbolo que podría estar ligeramente sumergido. 


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jueves, 21 de junio de 2018

LA GUERRA TOTAL, LA RETÓRICA DE ARISTÓTELES Y LA BATALLA DE QUERONEA

La guerra del Peloponeso había sido una guerra total, una guerra distinta a las agonísticas del pasado en las que se respetaban unas reglas: las treguas, el verano y el invierno, enterrar a los muertos.

Después de ésta, lo que vino fue peor:  una nueva manera de hacer la guerra. Los griegos ya no vacilan en transgredir las "viejas" leyes no escritas, porque todos los medios son buenos para llegar a su objetivo de lograr la hegemonía. Ahora el medio principal, quizá el único, de ejercer presión sobre una polis es económico. Durante la guerra agonística, se trataba del pillaje del territorio; con la guerra total, se van a amplificar estos medios. No sólo se va a devastar el territorio, sino también se va a intentar poner muy difícil la vida económica dentro de la ciudad. La guerra es pues total porque implica a todo el territorio, incluido el urbano. 

Resultado de imagen de peltastaLa guerra total obliga también a la aparición de ejércitos más o menos permanentes que dan la posibilidad de implantar en el territorio un sistema defensivo poderoso, sin el cual la estrategia nueva no podría existir. Es el cambio de estrategia el que implica la presencia de mercenarios en los ejércitos, cada día más numerosos a lo largo del siglo IV, y no es la presencia de mercenarios la que implica la estrategia nueva.

Demóstenes se quejará de que el mercenario ha sustituido al soldado-ciudadano: "No diez mil ni veinte mil mercenarios ni las tropas esas epistolares - no me vengáis con eso...".  

El caso es que ahora los mercenarios están disponibles en gran cantidad. Lo están porque la guerra del Peloponeso ha dejado a muchos ciudadanos sin recursos. Que haya muchos mercenarios hace posible más guerras. A su vez,  más guerras demandan más mercenarios, en un circulo vicioso. Además, la extensión del periodo bélico que ya no sólo es el verano, hace incompatible los deberes de ciudadano con la campañas.

La experiencia y la estricta disciplina son ahora las cualidades de base del combatiente, que sólo puede adquirir dentro de un ejército profesional, y que son las útiles para dar golpes por sorpresa a la ciudades.

Estos asaltos son el punto final de situaciones de coacción económica.

Lógicamente ante el peligro de ser asaltadas, las ciudades se fortifican, no sólo pasivamente sino activamente, aumentando su capacidad de contraataque. 

En el fondo, el gran cambio es el de hacer la guerra para defender una frontera de una ciudad,  a hacer la guerra para conseguir la hegemonía.  

Hay un paso de hoplita ciudadano que defiende la ciudad al peltasta profesional que lucha por la hegemonía al mando de un jefe que es bastante autónomo con respecto al gobierno de la ciudad. Demóstenes se queja mucho de sus actuaciones: "Cada uno (de los jefes mercenarios), por consiguiente, va tras de lo que le interesa". Dentro de poco, el éxito guerrero será la fuente del poder político. Los jefes mercenarios del siglo IV son los precursores de los Diádocos.

Realmente, conseguir la hegemonía es incompatible con la superviviencia de las polis. Sólo la Monarquía macedónica podrá hacerlo.

La guerra del Peloponeso es una grave ruptura en el arte de combatir en Grecia durante la época clásica. Al final, sólo los macedonios sabrán adaptarse a ella para someter a su hegemonía todo el mundo griego tras la batalla de Queronea en el 338 a.C. 

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LA GUERRA TOTAL EN LA GRECIA CLASICA (431-338)


 Eric  Popowicz 

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En ese tiempo, el anterior a Queronea y el inmediato posterior,  en Atenas dos partidos: uno promacedonio, liderado por Esquines, otro antimacedonio, liderado por Demóstenes.


Un año después de la derrota en Queronea, el Senado dispone una tercera corona, esta vez de oro, para Demóstenes, «por su abnegación en los mayores servicios al pueblo ateniense». Esquines, ante la asamblea del pueblo, se opone vehementemente y denuncia como ilegal el decreto que había presentado el Senador Ctesifonte.

Habla Esquines. La clepsidra marcará un poco más de 3 horas de un discurso considerado por analistas, entre otros Cicerón, como extraordinario en sus argumentos y de una arrebatadora elocuencia. Esquines tenía grandes ventajas; la principal: que el antimacedonismo de Demóstenes fracasó, no frenó a Filipo, quien al final sometió a Atenas. Los promacedonios, como Esquines, sentían que el tiempo les había dado la razón. Demóstenes era el fracasado al cual ilegalmente y también inmerecidamente se pretendía coronar.

Concluye Esquines señalando el peligro de coronar a Demóstenes. La asamblea de Grecia está abatida por culpa de un orador causante de todos nuestros males; rechazad a este hombre funesto, azote de Grecia, pirata cuyas expediciones oratorias devastaron a la República. Si lo coronáis seréis cómplices de los que, como él, rompieron la paz, castigadlo y honraréis a nuestra patria.

La ovación a Esquines dura varios minutos.

La réplica de Demóstenes es admirable por su fuerza, por la solidez de sus acusaciones o interpelaciones directas a Esquines, por la extraordinaria elocuencia que despliega, por la inmensa cantidad de datos, fechas, narración de hechos y análisis de situaciones políticas y militares muy complejas y también por lo que deja sin tratar. Pero es más admirable aún por su artificiosa y genial estructura. Las partes y los argumentos están de tal manera dispuestos e interpuestos que persuaden, convencen y provocan adhesión.
El auditorio estaba anímicamente elevado; el orador había tocado fibras de patriotismo, de orgullo y de respeto por los héroes griegos y por sus instituciones. Demóstenes, dentro de ese ambiente colectivo creado por su palabra, y tras lograr que la audiencia perdiera el respeto por su oponente, responde a todas las acusaciones.

Dice Plutarco, en la biografía que hace de Demóstenes, que Esquines no logró ni la quinta parte de los votos. Una casi total mayoría concedió la corona de oro a Demóstenes; y hay que subrayar que en ese momento sus enemigos manejaban la situación de Atenas con el respaldo y apoyo de los invasores. Esquines es condenado a pagar 1.000 dracmas de multa. Derrotado y abatido se exilia en Éfeso y después, con apoyo Macedonio, establece una academia de oratoria en Rodas. 

Demóstenes, años más tarde, es encarcelado. Había muerto Alejandro en Babilonia y su sucesor Antípatro recrudece la persecución de los opositores, exige la entrega de los cabecillas antimacedonios. Demóstenes se refugia en el templo de Poseidón en la isla de Calauria. Allí lo alcanzan sus perseguidores y él se suicida en 322, a los 62 años de edad, con el veneno que tenía escondido en su estilo.

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LA PALABRA PERSUASIVA.CENTROS DE INTERÉS DE LA RETÓRICA DE ARISTÓTELES

Quintín Racionero

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En el año 335 a.C., al acceder Alejandro al trono, Aristóteles volvió a Atenas y fundó su propia escuela: el Liceo.

Si se atiende a la militancia política de DEMÓSTENES y a la posición en que se encontraría ARISTÓTELES como antiguo preceptor de Alejandro en una Atenas dominada por la pasión antimacedonia: elementales razones de prudencia pueden explicar el que ARISTÓTELES evitase cualquier mención de DEMÓSTENES, susceptible, como ya había ocurrido veinte años antes con ISÓCRATES, de acarrear disputas. Sin embargo, Aristóteles trata en profundidad el tema de la retórica, y aun sin mencionar a Demóstenes, trata cuestiones que no le son en absoluto ajenas. 

En su etapa de estancia en la Academia platónica, ARISTÓTELES había concebido la retórica en el marco de la crítica al inmoralismo sofista y prohíbe, en consecuencia, el uso de todos los argumentos que se hacen con vistas a convencer, de cualquier modo que sea, a quien ha de juzgar. Las argucias basadas en la exhibición por parte del orador de un talante moralmente bueno o la sustitución de los razonamientos por la excitación de las pasiones del auditorio son condenadas enérgicamente o, a lo sumo, sólo admitidas para hacer más digeribles ante auditorios incultos las argumentaciones lógicas. Toda la persuasión ha de fundarse, pues, según este modelo, en la presentación de los «hechos» (prágma) y en el uso de aquellos razonamientos (lógoi) que pueden obtenerse a partir de enunciados o inferencias generales que, por su parte derivan de tópoi o lugares comunes de naturaleza dialéctica. La proximidad de este planteamiento a tesis platónicas bien precisas y su conexión con temas que ARISTÓTELES desarrolla en Tópicos permite asegurar que todas las partes o secciones de la Retórica en que tal modelo es reconocible pertenecen a una redacción temprana, que seguramente se ha de relacionar con el célebre y enigmático Curso de retórica del periodo académico.

Resultado de imagen de retorica de aristoteles traduccion quintinPero a éste le sigue un segundo modelo de persuasión (concebido posiblemente en los primeros años del Liceo, a la vuelta de la preceptura de Alejandro). El problema es en este modelo el de la modificación de las conductas, lo cual implica un más detallado examen de los elementos emocionales de la persuasión. Los enunciados que connotan tales elementos, o sea, los que expresan los caracteres y las pasiones, son considerados ahora por ARISTÓTELES como susceptibles de proporcionar premisas al razonamiento, en el mismo plano que los que se refieren al prágma o asunto de los discursos. Esto obliga a sustituir la concepción original respecto de la necesidad de valerse exclusivamente de enunciados generales y, a la inversa, introduce en la retórica abundantes catálogos de enunciados particulares, susceptibles de enseñanza, de los que el orador puede hacer uso, con sólo recordarlos, bajo cualesquiera circunstancia como materia de sus argumentaciones. Esto quiere decir que ARISTÓTELES concibe tales enunciados particulares ellos mismos como lugares comunes, por lo que no siente que haya ninguna contradicción entre el primero y el segundo de sus planteamientos y puede sobreponerlos meramente: con ambas técnicas, en efecto, no hace sino proporcionar términos medios a los razonamientos de que haya de servirse el retórico. Pero la disposición de esos catálogos de enunciados le permite, en cambio, reorganizar la retórica conforme a los cánones de toda argumentación, es decir, le permite construir inducciones y silogismos específicamente retóricos, lo que implica una reordenación de los argumentos persuasivos según el modelo de los Analíticos.

el problema que se plantea es si la retórica tiene más de arte de decir que de modo de argumentar o viceversa. En el primer caso la retórica formaría parte de la poética, donde la ha colocado la tradición escolástica; en el segundo caso, formaría parte del órganon de la lógica.

En rigor, dice Quintin Racionero, para hacerse cargo de la posición de ARISTÓTELES hay que partir de las consideraciones platónicas en torno a la retórica y, simultáneamente, de las consecuencias que para el Estagirita tuvo la «crisis de la dialéctica». 

Los requisitos que con respecto a la retórica PLATÓN había señalado en el Fedro se resumían en dos: ante todo, que sólo son verdaderos discursos los discursos que son verdaderos; y, después, que tal objetivo únicamente puede cumplirse cuando los discursos remiten a un plano adecuado de referencia ontológica, es decir, no a las opiniones o a las realidades sensibles, sino a las Ideas o Formas. Ahora bien, el cumplimiento de estos requisitos implicaba que todos los discursos dependiesen de un órganon o «discurso de los discursos», que pudiese establecer la conexión del lenguaje con los objetos esenciales comprendidos en él. Y tal órganon era la dialéctica, en cuanto que, mediante divisiones y composiciones de conceptos, permitía demostrar la validez de las definiciones y de los procesos deductivos empleados en los discursos. Desde este punto de vista, los únicos «discursos verdaderos» posibles eran los discursos científicos; y la retórica no podía ser entonces nada distinto de la dialéctica misma, puesto que, no siendo una ciencia particular y, al contrario, pretendiendo ella también ser un órganon o «discurso de todos los discursos», había de cumplir las mismas exigencias que la dialéctica y en nada podía diferenciarse de ésta. 

Una vez que Aristóteles de despega de Platón, sin el apoyo de la referencia a las Ideas, la transformación de la dialéctica incluye, no la suspensión de la retórica, sino, al contrario, su pleno desarrollo y constitución autónoma.

Para poder argumentar bien lo que hay que tener claras son las definiciones que se manejan. Ahora bien, perdida la referencia de las ideas,  estamos en un plano lingüístico, un plano de creencias sociales en las que el significado de la definición se produce siempre en el orden de lo que se dice. 

Sin embargo, ARISTÓTELES cree poder conservar todavía algún tipo de criterio semántico (de relación entre lenguaje y realidad) puesto que, a su vez, el cuerpo de creencias sociales refiere mediatamente al orden de la realidad sobre el que aquellas creencias se sostienen. De ahí que las opiniones que «comparten todos o, al menos, la mayoría o, si no, los más sabios»  resulten ser más dignas de crédito que sus contrarias, por cuanto su mayor o más cualificada aceptación es signo de una mayor integración en el sentido de la unidad de su significado. Las opiniones más plausibles, más sujetas al acuerdo social, son, desde este punto de vista, también las más probables ontológicamente. Y, de este modo, la dialéctica puede superar el mero arte de la controversia entre pareceres (en que se halla instalada la erística) para situarse en el marco de un cálculo de probabilidades, susceptible de asignar a cada proposición la cuota de verdad que le corresponde.

La dialéctica puede probar la mayor credibilidad de una tesis por el procedimiento de confrontarla con el sistema de opiniones comunes, lo que en definitiva quiere decir, por la constatación de la identidad de sus usos en el contexto de los lugares lógicos de la opinión común.

Como la mayor credibilidad de una tesis no impide la posibilidad de su contradicción, el problema de determinar mediante razonamientos dialécticos que ella es más probablemente verdadera halla su réplica en el problema de persuadir al oponente mediante argumentos de convicción objetivados en el discurso. O dicho de otro modo: supuesta la no necesidad absoluta de las tesis del dialéctico, al análisis de las condiciones que hacen posible su verificación relativa debe seguir el análisis de las condiciones que hace posible su comunicación. Pues bien, este último análisis es el que desarrolla la retórica.


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martes, 5 de junio de 2018

FENICIOS y GRIEGOS Y INTERPRETADOS DESDE LOS NACIONALISMOS.


Los nacionalismos reivindican pasados que legitiman su realidad nacional. Eso es un tópico ahora, pero no es en ningún caso un tópico reciente. 

En España hubo un relato filosemítico y un relato filohelenista que contaron cada uno de ellos versiones distintas de cómo fueron los acontecimientos en pasados tan lejanos como los tiempos anteriores al dominio romano de la península ibérica. Relatos alternativos en los que indígenas autóctonos, colonizadores fenicios, colonizadores griegos e invasores celtas van jugando distintos papeles según que se les asigne la función de  héroes o de villanos.

No es por casualidad que estas atribuciones vayan por rachas, en las que no es difícil identificar las filiaciones de la comunidad científica de cada momento, de tal modo que el paradigma dominante, la corriente científica principal, se inserta en un estado de cosas fácilmente reconocible.

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Paradigmas historicistas de la civilización occidental. Los fenicios en las costas mediterráneas de Andalucia.

Oswaldo Arteaga

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La historia prerromana de los territorios de la península ibérica puede interpretarse desde el nacionalismo centralista o desde los nacionalismos anticentralistas. Así, puede verse un pueblo prerromano hispánico con valores comunes: entusiasmo por su independencia y ansia por un vivo culto religioso  (Calvo y Cabré); o bien  puede verse un mosaico poliétnico formado por íberos, celtíberos, tartesios,..; de los que catalanes, aragoneses y andaluces serian herederos (Bosch Gimpera).

En España, en los años cuarenta, después de la guerra civil y con la influencia pangermánica todavía viva, se pone el acento en las colonizaciones griegas interpretadas como invasiones indoeuropeas. La excavaciones en Ampurias dan pie a la evocación de un prestigioso pasado legitimador del régimen. Los obras de Garcia Bellido son exponentes, por otro lado magistrales, de estos puntos de vista.

En ese orden de cosas, se relativiza la influencia fenicio-púnica que se ve como bloqueadora, como interferencia y pantalla opaca que impide que la luces griegas lleguen a iluminar esta parte del Mediterráneo. Que el rey Argantonio de Tartesos sea amigo y aliado de los griegos focenses no es irrelevante en este contexto; como no lo es que arqueológicamente  se pudiese descubrir una opulenta Tartesos.


Precisamente los hallazgos arqueológicos son los que van a inducir en los años sesenta una revolución en las investigaciones. la intención primera era encontrar Mainake, y con ello la huella de los griegos en el sur de la península; sin embargo, por el contrario, lo que se halló fue la innegable presencia de una colonización fenicia. 

Más importante aun que los resultados son la innovaciones metodológicas de ese periodo.  En la investigación histórica de la antigüedad se reproduce la contienda general de la guerra de las ciencias entre positivismo e historicismo, es decir la contienda entre aquellos que defienden la objetividad de los datos obtenidos en el trabajo de campo, y aquellos que defiende la especulación a partir de las fuentes. En los años sesenta los positivistas ganan terreno. En los setenta son el paradigma dominante. 

Pero estos años son suficientes para ver que los datos por sí solos no aportan información sobre una visión general de las culturas del pasado, sino solamente apuntes muy parciales que en definitiva se limitan a estratificar los hallazgos en función de los restos encontrados; básicamente, cerámica, monedas y huesos. 

En los años ochenta se desarrollan, para superar este defecto, teorías que den cuenta de los procesos sociales involucrados y que den explicaciones lógicas sobre las transiciones de unos estratos a otros. 

Resultado de imagen de geoarqueologiaAhora bien, eso se hace en general desde las teorías económicas marxistas, lo que significa que no salimos del positivismo en tanto que estas teorías teorías parten de una realidad económica objetiva. Si bien es cierto que la teoría marxista postula la existencia de una ideología, como sistema de creencias que responde a unos intereses de clase, es sin embargo precisamente la teoría marxista la que como ciencia objetiva rompe el velo ideológico que enmarcara la realidad para descubrir la verdad objetiva que nos es otra que la estructura económica determinada por las relaciones de producción. el sujeto del conocimiento se coloca ante el objeto, la estructura económica, en actitud claramente positivista.

No obstante, había ya en los ochenta otras teorías disponibles: la arqueoecología de la escuela de Cambridge, que pone el acento en la relación del hombre con el medio; y la geo-arqueología de la escuela de Chicago, centrados en la adaptación y transformación del medio. Lo que introducen estas teorías es el beneficio de la multidisciplinariedad, objetiva, y por lo tanto también positivista.

Imagen relacionadaQue la arqueología tradicional, la arqueoecología y la geoarqueología sean enfoques positivistas, en los que no entran en principio las distintas percepciones de los sujetos (los fenómenos) o sus intenciones; no significa que los resultados no sean sumamente interesantes, salvo que se les considere la forma más refinada de investigación histórica. Qué es entonces lo no positivista sin caer en la mera especulación: la hermeneutica.

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La pesca con vigía  

Para interpretar las fuentes antiguas no basta con atender a al literalidad de los textos, ni a las evidencias arqueológicas, hay que colocarse en la actitud de comprender las percepciones de aquellos que escribieron los textos y sobre todo de los protagonistas de los hechos que se narran. 

Sólo así, empiezan a tomar significado la toponimias antiguas, colocándose, por ejemplo, en el modo en que los navegantes antiguos percibían la costa. 

Viene muy al caso la interpretación sobre el topónimo hemeroscopeion.

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HEMEROSKOPEION=THYNNOSKOPEION. EL FINAL DE UN PROBLEMA HISTÓRICO MAL ENFOCADO

Francisco Javier Fernández Nieto 
Universidad de Valencia

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Resulta paradójico, dice Fernández Nieto, que la reflexión histórica no sepa en muchos casos distinguir las cosas evidentes y se refugie con frecuencia en dificultades y contradicciones, que suelen derivarse de la pobreza de los conocimientos precisos sobre un determinado problema y de la renuencia a seguir el camino más simple, que es casi siempre el más seguro y verdadero. La explicación más sencilla tiene mayor probabilidad de acierto: u
na serie de topónimos ligados a la presencia de griegos en Occidente, de la que forman parte Salauris, Lebedontia, Cipsela y Hemeroscopeion, no representan ningún tipo de asentamientos o colonias, sino que se trata de nombres descriptivos de circunstancias navales y de accidentes topográficos relacionados con el mar y el comercio; y que tales denominaciones, por aparecer expresamente indicadas en los rudimentarios mapas de navegación y de registro de la configuración costera, se tomaron por verdaderas colonias.

La pregunta correcta que desde el principio debería haberse formulado desde el s. XIX, era la siguiente: “atalaya, ¿de quién?, ¿para qué?, ¿con qué fin?”. Y habiendo eliminado, por altamente inverosímil, la posibilidad de que nos encontrásemos ante un puesto de vigilancia para prevenir los ataques desde el mar (de enemigos, de piratas), no se hacía demasiado complicado reparar en el difundido y organizado sistema de aprovechamiento de puntos idóneos para la detección de los bancos migratorios de peces, lugares cuya nomenclatura contiene siempre, en solitario o formando un compuesto, el vocablo skopei`on.

¿Cómo se capturaban los cardúmenes de atún entre los siglo VI y II a. de C.?

Existen testimonios antiguos (Claudio Eliano, Filóstrato, Opiano) de cómo se hacía en el mar Negro, que no podía ser muy diferente a cómo se hacía en el Mediterráneo occidental .

"las gentes que habitan toda esta región conocen a la perfección la fecha de la llegada de los atunes y, efectivamente, éstos llegan en el momento del año que saben esas gentes, y para entonces están preparados para atacarlos muchos instrumentos: naves, redes y una alta atalaya. Pues bien, esta atalaya, fijada en un lugar elevado de la costa, se levanta en un calvero que permite una buena visión en derredor por estar totalmente libre de obstáculos. 

Se fijan en el suelo dos altos troncos de abeto unidos entre sí con anchos tablones, que están pegados unos a otros de forma compacta y que son excelentes para que el vigía suba y se plante allá arriba. Las barcas tienen cada una a cada costado seis remeros jóvenes, que reman con gran vigor. Las redes son muy largas, no demasiado fofas ni retenidas por los corchos, sino más bien lastradas con plomo. Y resulta que las bandadas de estos peces nadan compactas al interior de este mar. Cuando empieza a relucir la primavera y los vientos traen ya brisas suaves y la atmósfera ambiente está radiante y como sonriente y las olas se hallan paralizadas y el mar tranquilo, el vigía, al ver a los atunes gracias a una habilidad inexplicable y a una condición de su vista que le hace ver con la mayor agudeza, dice a los pescadores de qué parte vienen, y también les hace saber si deben extender las redes hacia la costa. Y si deben extenderlas más adentro da, como un general, el santo y seña, o, como un corifeo, el tono. ¡Y ya podrá decir montones de veces la cifra exacta de cada bandada de atunes que llega, que no se equivocará ni una sola vez en el número! Y los siguientes hechos, ¡qué maravilla! Cuando el tropel de atunes se lanza a mar abierto, el que está al cuidado de la vigilancia y que tiene un conocimiento preciso de los citados peces, lanzando gritos agudos, les dice que los persigan allá y que remen derecho al mar abierto. Y los pescadores atando a uno de los dos troncos de abeto que sostienen al vigía una soga muy larga prendida a las redes, reman en las barcas que van en fila unas detrás de otras y pegando entre sí, porque, como es de comprender, la red se reparte también entre todas y cada una de ellas. La barca que va la primera suelta su porción de red y se retira; luego hace la misma operación la segunda y la tercera, y es ahora cuando la cuarta debe soltar su porción, mientras los que mueven a remo la quinta esperan todavía y los que van detrás de ésta no tienen que soltar aún su porción. A continuación reman alternativamente unos detrás de otros, llevan su porción de red y, tras esta operación, se quedan quietos. Y claro está, los atunes, como son retraídos e incapaces de llevar a cabo un rápido golpe de audacia, se quedan quietos y sin rebullir al verse acorralados. Y los remeros capturan, como si se tratara de una ciudad tomada, como diría el poeta, la población de los peces....".

Hemeroskopeion no es sino la atalaya para el vigía.

A partir de una época (en torno al cambio del siglo V al IV) todos los sistemas de captura utilizando atalayas se habrían extendido por el Mediterráneo y serían comunes a semitas y griegos, gracias a los viajes y a los contactos comerciales, aun cuando estos últimos dominaban con mayor pericia esta ciencia.
Que hubo un grupo de pescadores griegos en el promontorio de Denia me parece hallarse fuera de discusión, no tanto porque mantuviese el nombre de hemeroskopeion –pues los visitantes griegos podrían haber registrado esta denominación, sin darse la circunstancia de que ellos mismos trabajasen allí, sólo porque conocían la función que desempeñaba– cuanto por la noticia de Estrabón (Artemidoro) que le otorga filiación masaliota. Massalia se dedicaba a la captura y explotación del atún en la desembocadura del Ródano, de manera que no resulta insólito que, en un momento dado (¿siglos V/IV a. C.?), llegasen desde Massalia tanto un grupo de especialistas en la preparación de almadrabas como, desde luego, algunos profesionales en la explotación de los recursos obtenidos (fabricantes de salazones, comerciantes exportadores de las conservas), tal vez todos ellos asociados, que establecerían buenas relaciones con la poblaciones más cercanas.
El origen étnico de los habitantes tuvo que ser múltiple: situándonos a partir del siglo IV a. C., habría griegos para organizar la pesca y dirigir la factoría y las operaciones mercantiles –una parte de ellos no serían sino empleados y agentes de los ricos comerciantes que, teniendo casa de negocios en los grandes puertos (Sagunto, Ampurias, Massalia), traficarían con las conservas–; habría también semitas de las ciudades fenicias del sur de la Península o de Cartago, los cuales colaborarían tanto en tareas de pesca y conservación del pescado como en las operaciones comerciales (incluso como asociados de los griegos); habría por último algunos indígenas empleados como obreros en los arrastres.

Si el lugar estuvo tan indisociablemente ligado a la figura de Ártemis, pues Estrabón (Artemidoro) registra que la colina llevaba asimismo el nombre de Artemision, lo fue evidentemente porque la diosa recibía allí veneración. Su doble condición de observatorio y de lugar consagrado puede ser consecuencia de que la tarea del vigía no está lejos de representar un ritual secreto y religioso –ya vimos que posee una “sabiduría oculta”–, y de que éste es capaz de interpretar como un profeta o adivino. las señales que desde el mar remite la divinidad en forma de bancos. Creo que dentro de la religiosidad de los pescadores del atún en almadrabas habría que incluir los sacrificios de peces a Ártemis, e imagino que cada vez que el vigía subía a la atalaya/santuario, imbuido de respeto y misticismo (cuando no de tabúes y supersticiones), llevaría a cabo una ofrenda o una súplica a la diosa.

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FOUCAULT Y EL ISLAMISMO

La  fascinación y el apoyo coyuntural de Michel Foucault al movimiento revolucionario iraní entre 1978 y 1979 responde al cruce de claves fi...